Hidratación y Balance Corporal.
Después del oxigeno que respiramos sin el cual no se sobrevive más allá de unos minutos, no hay nada más necesario para el mantenimiento de la vida que el agua; el agua siendo el principal componente del cuerpo humano, juega un papel muy importante en el metabolismo.
El cuerpo de un adulto normal contiene aproximadamente un 60% de agua, para mantener este nivel óptimo se debe ingerir diariamente al menos tanta agua como se pierde.
Recuerda que nuestro cuerpo está perdiendo agua continuamente a través de numerosos procesos fisiológicos: respiración, sudoración, producción de orina y de heces y por tal motivo debemos ingerir el agua suficiente como para como compensar las pérdidas que inevitablemente se producen.
Cuando se bebe suficiente agua, y el organismo está bien hidratado, se obtienen los siguientes beneficios para la salud:
- La función renal mejora, con lo cual producen más cantidad de orina y más clara. De esta forma, los riñones limpian mejor la sangre de sustancias de desecho, y las eliminan con mayor facilidad.
Sin embargo, hay persona que a fuerza de no atender el llamado de la sed, someten a su cuerpo, sin ser conscientes de ello, a un estado de deshidratación permanente; lo cual puede provocar numerosos trastornos.
Para evitarlo, te damos algunas recomendaciones...
1. Mantén un consumo regular de líquidos, estar bien hidratado es siempre esencial para la salud, se realice o no actividad física y en cualquier época del año.
2. El balance hídrico corporal debe ser equilibrado: la cantidad de líquido aportada tiene que ser la misma que la pérdida o eliminada, así es que si realizas alguna actividad física demandas más ingesta de agua.
3. Si se realizan actividades y esfuerzos físicos notables conviene aumentar estas cantidades, o si se vive en zonas con clima cálido y húmedo.
4. Es preciso beber al menos 2,5 litros de líquido al día, diariamente perdemos entre 2 y 3 litros de líquido a través del sudor, la orina, la respiración y la transpiración de la piel.
5. Evitar las pérdidas excesivas de líquidos y no pasar largos períodos de tiempo sin ingerir bebidas.
6. No consumir bebidas alcohólicas contribuya a mantener una correcta hidratación.
7. En épocas de calor no exponerse al sol innecesariamente ni realizar ejercicio físico en las horas centrales del día.
8. Los niños son muy vulnerables a la deshidratación: hay que asegurar que beban agua en abundancia y otras bebidas, es importante formarle este hábito desde pequeño, busca un bote que lo pueda tomar con facilidad y que sea divertido para él.
9. Las personas mayores, al presentar una menor sensación de sed, y las personas dependientes también son especialmente sensibles. Controlar que ingieran líquidos regularmente.
10. Puede ser útil llevar una pequeña botella que facilite bebeer en cualquier momento, es muy importante que el agua que tomes la distribuyas a lo largo del día.
Recuerda, la salud se deteriora progresivamente cuando disminuye el aporte de agua a nuestro organismo.
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